
¿Soy hipocondríaco?
Esta pregunta la podrás responder si tienes en cuenta las características de la hipocondría más destacadas:- Se aprende de memoria el número de teléfono o celular de su médico de cabecera y lo tiene entre los contactos.
- Posee una gran enciclopedia médica aunque no haya estudiado esa profesión y la consulta a cada rato por cualquier dolor o molestia.
- Consume más de cinco remedios por día “por las dudas” y no puede salir de la casa sin llevar todo un arsenal de medicamentos o suplementos para no enfermarse.

- Se acuerda de momentos específicos de la vida en relación a las enfermedades propias o ajenas. Por ejemplo: fui a la playa por primera vez a los 5 años, cuando a mi abuelo le detectaron cáncer de pulmón o me gradué en la Universidad el mismo año que a mi tía la operaron de cataratas.
- Se hace exámenes de rutina todos los meses y no puede esperar a tener los resultados ni el turno con el médico porque cree que los niveles no son saludables.
- En Internet sólo visita sitios web de medicina, esos donde se pueden colocar los síntomas para descubrir qué enfermedad se padece y siempre está leyendo sobre nuevos tratamientos o remedios.
- Cuando otra persona informa que tiene un dolor simple, lo relaciona con algo grave o letal y puede llegar a asustarlo.
¿Cómo se trata la hipocondría?

Los familiares y amigos son muy importantes porque deben ofrecerle todo el apoyo necesario a una persona hipocondríaca. Además, hay medicamentos inhibidores de estos “síntomas”. Otra de las alternativas para tratar la hipocondría es lo que se llama la “terapia de exposición”, es decir, estar frente a situaciones que podrían causar una enfermedad, tales como no lavarse las manos a cada rato o visitar a una persona enferma.
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