Mostrando las entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 27, 2008

Con frecuencia, no se toma en cuenta el uso de alcohol antes de una cirugía



Los trastornos por uso de alcohol (TUA) con frecuencia no se toman en cuenta en los pacientes que se someten a cirugía, afirman investigadores alemanes que estudiaron a 1,556 pacientes quirúrgicos. "En primer lugar, notamos que los TUA no se diagnostican adecuadamente durante la evaluación prequirúrgica. En segundo lugar, incluso si se encontraba un TUA antes de la cirugía, con frecuencia no se tomaban medidas preventivas. Esto es significativo, dado que los pacientes de TUA tienen entre tres y cuatro veces más complicaciones durante y alrededor del momento de la cirugía que los pacientes que no tienen TUA", afirmó en un comunicado de prensa emitido por la American Society of Anesthesiologists la autora del estudio, la Dra. Claudia D. Spies.

Cuando se identifica un TUA apropiadamente, los médicos pueden iniciar estrategias de intervención. Spies y sus colegas encontraron que la mayoría de médicos no usaban herramientas bien documentadas para la detección de TUA, tal vez porque los médicos se sentían incómodos preguntando a los pacientes sobre su consumo de alcohol.

"Los médicos tienden a subestimar y pasar por alto los TUA en pacientes más jóvenes, sobre todo en las mujeres", apuntó Spies. "Nuestros resultados enfatizan que el uso de métodos de evaluación basados en computadora... aplicados a todo paciente, son eficaces en abordar estos sesgos". Los investigadores encontraron que cuando se usaba una herramienta de autoevaluación computarizada llamada AUDIT (por la sigla en inglés de prueba de identificación de trastornos por uso de alcohol), más del doble de pacientes con TUA eran identificados en comparación con cuando los médicos usaban la entrevista prequirúrgica estándar.

Esto podría deberse al hecho de que muchos médicos carecen de capacitación en la evaluación prequirúrgica de uso de alcohol y que los pacientes prefieren la naturaleza más anónima de la autoevaluación computarizada.

"Los pacientes parecen sentirse más confiados al responder preguntas sobre su uso de alcohol mediante un formato de preguntas y respuestas basado en computadora", apuntó Spies.
Fuente: En Alianza con Medlineplus

domingo, mayo 25, 2008

Tomar demasiado alcohol daña el corazón y las arterias: estudio



El consumo excesivo de alcohol causa aumento de la presión, endurecimiento de las arterias y rigidez en el músculo cardíaco en los hombres y agrandamiento del corazón en las mujeres, lo que eleva el riesgo de padecer infartos y accidentes cerebrales, indicaron científicos. Los expertos definieron el consumo excesivo de alcohol como la ingesta de más de 21 copas por semana entre los varones y más de 14 tragos entre las mujeres.

"Definitivamente observamos un efecto dañino", dijo la doctora Azra Mahmud, del Hospital St. James en Dublin, quien presentó sus hallazgos en un encuentro de la Sociedad Estadounidense de Hipertensión, en Nueva Orleans.

"El aspecto más preocupante es en las mujeres. Tiene un efecto tóxico directo", expresó Mahmud en una entrevista telefónica y agregó: "Básicamente, las mujeres no pueden lidiar con el consumo elevado de alcohol. Irá directo al corazón y lo dañará".

Una vez que un corazón se agranda, lo cual es una señal de que fue sobreexigido, es difícil revertir el problema. Mahmud señaló que estudios previos sugirieron que las personas con corazones agrandados son entre cinco y seis veces más propensas a sufrir ataques cardíacos.

La ingesta moderada de alcohol ha demostrado en muchas investigaciones tener beneficios cardíacos. Pero el consumo excesivo contrarresta estos efectos buenos y puede provocar lesiones graves, explicó la autora.

En su estudio, el equipo de Mahmud observó si beber alcohol en exceso producía cambios estructurales en el corazón y en las arterias de las personas que ya corrían riesgo por hipertensión.

TRES CATEGORIAS

Mahmud estudió a 200 hombres y mujeres con un promedio de 46 años que fueron derivados a su clínica de hipertensión pero que no estaban siendo tratados por la presión sanguínea elevada.
Los participantes fueron divididos según tres categorías: no bebedores de alcohol, bebedores moderados (menos de 21 copas semanales entre los hombres y menos de 14 entre las mujeres) y bebedores en exceso (más de 21 y 14 copas a la semana, respectivamente).

Alrededor del 20 por ciento de las mujeres quedaron en la categoría de bebedoras en exceso, mientras que en ese grupo se ubicó cerca del 40 por ciento de los varones, señaló la experta.
Los investigadores midieron el músculo cardíaco y evaluaron el nivel de endurecimiento de las arterias y la presión dentro de la aorta.

El equipo halló que los hombres que consumían demasiado alcohol eran más propensos a tener presión sanguínea elevada, endurecimiento de las arterias y rigidez del músculo cardíaco. Las participantes femeninas más bebedoras eran más proclives a presentar agrandamiento del corazón.

Mahmud indicó que la ingesta excesiva de alcohol parecía acelerar los efectos de la hipertensión en los hombres y causar un efecto tóxico directo sobre el tejido cardíaco de las mujeres.
Los resultados se ubicaron por encima de los que se esperarían en personas de la misma edad y con presión arterial elevada.

La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2005 la condición provocó la muerte de 17,5 millones de personas y se espera que la cifra aumente a 20 millones para el 2015.


Fuente: En Alianza con MedlinePlus/Reuters Health

sábado, enero 12, 2008

Beba un poco, permanezca activo, y salve su corazón



Investigadores daneses informan que beber de manera moderada y mantenerse físicamente activo es la fórmula para mantener alejada la enfermedad cardiaca. De hecho, las personas que no bebían ni eran físicamente activas tenían un riesgo entre treinta y 49 por ciento más alto de desarrollar enfermedad cardiaca que las personas que bebían, hacían ejercicio o ambos.


"Este estudio coincide con varios estudios anteriores que han mostrado que la actividad física en el tiempo libre y el consumo moderado de alcohol se relacionan con un menor riesgo de mortalidad cardiovascular y por todas las causas", apuntó el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles. "Sin embargo, es muy importante anotar que estos hallazgos, sobre todo en cuanto al consumo de alcohol, nunca se han verificado en ensayos clínicos aleatorios, lo cual es necesario antes de realizar ninguna recomendación sobre el uso del alcohol para la reducción del riesgo cardiovascular", advirtió Fonarow.


En el estudio, Morten Gronbaek, director de investigación del Instituto nacional de salud pública de la Universidad del sur de Dinamarca en Copenhague y sus colegas, recolectaron datos sobre 11,914 hombres y mujeres daneses a partir de los veinte años de edad que participaron en el Estudio cardiaco de la ciudad de Copenhague. Durante un seguimiento promedio de veinte años, 1,242 personas murieron de enfermedad cardiaca y 5,901 murieron de otras causas, según el informe que aparece en la edición del 9 de enero de la European Heart Journal. Tanto entre hombres como entre mujeres, ser físicamente activo se relacionó con riesgos significativamente más bajos de enfermedad cardiaca fatal y de muerte por cualquier otra causa, en comparación con ser físicamente inactivo.


Además, beber alcohol se relacionó con un menor riesgo de enfermedad cardiaca fatal que no beber. La bebida moderada redujo el riesgo de muerte entre hombres y mujeres. Sin embargo, entre los que bebían en exceso, el riesgo de morir fue similar al de los que no bebían, encontraron los investigadores. Entre las personas que eran físicamente activas, las que no bebían tenían entre treinta y 31 por ciento más de riesgo de enfermedad cardiaca fatal, en comparación con los bebedores moderados.


Sin embargo, entre las personas que no bebían pero que tenían un nivel moderado o alto de actividad física, su riesgo de enfermedad cardiaca fatal se redujo en hasta 33 por ciento frente a aquellas que no hacían ejercicio ni bebían. De hecho, los que bebían por lo menos una bebida a la semana y eran físicamente activos tenían un riesgo entre 44 y 50 por ciento menor de morir por enfermedad cardiaca que aquellos que eran físicamente inactivos y no bebían. Además, las personas que eran físicamente activas y consumían una bebida a la semana tenían un riesgo de muerte por cualquier causa hasta 33 por ciento más bajo, según encontró el equipo de Gronbaek.


"La actividad física y un consumo moderado de alcohol pueden disminuir el riesgo de enfermedad cardiaca fatal y de mortalidad por todas las causas. Pero ni la actividad física sola ni la ingesta de alcohol pueden revertir por completo el aumento en el riesgo relacionado con la inactividad física y la abstención del alcohol. Por ende, tanto la actividad física como la ingesta de alcohol son importantes para disminuir el riesgo de enfermedad cardiaca fatal y la mortalidad por todas las causas", concluyeron los investigadores. Un experto considera la actividad física y la bebida moderada como partes de un estilo de vida sano.


Los mensajes clave de este estudio, que se basa en un gran cohorte, son reafirmaciones de lo que ya sabemos, no revelaciones", afirmó el Dr. David Katz, director del Centro de investigación en prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale. "La ingesta moderada de alcohol reduce el riesgo de enfermedad cardiaca. Igual pasa con la actividad física, de manera aún más contundente. Al combinar ambas cosas, los beneficios se suman". Sin embargo, Katz enfatizó que las prácticas que promueven la salud son más poderosas cuando se combinan en un patrón general de vida sana.


"Combinar la actividad física regular no sólo con una ingesta moderada de alcohol, sino con un patrón dietético sano, un sueño adecuado, una gestión eficaz del estrés y la evitación del tabaco, se puede reducir el riesgo de enfermedad cardiaca y muerte prematura por cualquier causa de manera dramática", señaló Katz.


Fuente: En Alianza con Medlineplus