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miércoles, diciembre 10, 2008

El déficit de vitamina D podría conducir a problemas cardiacos



La falta de luz solar durante el invierno podría reducir los niveles de vitamina D en el cuerpo y dañar la salud cardiovascular, señalan investigadores de EE. UU. "La deficiencia crónica de vitamina D podría ser la responsable de enfermedades cardiacas, la presión arterial alta y el síndrome metabólico", señaló en un comunicado de prensa de la universidad la autora del estudio Sue Penckofer, profesora de la Facultad de enfermería Marcella Niehoff de la Universidad Loyola de Chicago.

Penckofer y colegas revisaron un número de estudios que relacionaban la deficiencia de vitamina D con la enfermedad cardiaca. Los estudios decían que las tasas de enfermedad cardiaca grave o de mortalidad aumentaban entre 30 y 50 por ciento en los pacientes de enfermedad cardiaca que se privaban del sol.

La dieta por sí sola es insuficiente para controlar los niveles de vitamina D, concluyeron Penckofer y su equipo. Las opciones de tratamiento como la vitamina D2 o D3 pueden reducir el riesgo enfermedad cardiaca grave o de muerte. El rango ideal en el cuerpo es de 30 a 60 ng/mL de 25 hidroxivitamina D. "La mayoría de los médicos no examinan con regularidad la deficiencia de vitamina D. Sin embargo, la mayoría de los expertos están de acuerdo en que a los adultos en riesgo de enfermedad cardiaca y otros que experimentan fatiga, dolor articular o depresión se les debería medir los niveles de vitamina D", señaló Penckofer.


Fuente: En Alianza con Medlineplus

miércoles, diciembre 03, 2008

Las mujeres rurales embarazadas corren mayor riesgo



Vivir en un área rural podría aumentar las probabilidades de una mujer de desarrollar preeclampsia y otros trastornos de la presión arterial relacionados al embarazo en 56 por ciento, según un estudio reciente. El estudio de seis años de mujeres que dieron a luz en Colorado también encontró que las que tenían cierta educación universitaria tenían 19 por ciento más probabilidades de sufrir preeclampsia e hipertensión inducida por el embarazo (HIE) que las que sólo tenían una educación de secundaria. El índice también fue mayor, pero no estadísticamente significativo, para las mujeres con más educación universitaria.

Los hallazgos fueron presentados hace poco en la reunión anual de la American Society of Nephrology en Filadelfia. Varios factores, como una mayor edad, dar a luz a múltiples bebés y el aumento excesivo de peso, son factores de riesgo conocidos de la preeclampsia y la HIE, y fueron validados en este nuevo estudio. Sin embargo, las relaciones con vivir en zonas rurales fueron nuevas, y una investigadora sugirió que podría estar asociada a la pobreza materna y a la privación social.

"Aunque los factores de riesgo tradicionales de la preeclampsia y la HIE están bien reconocidos, estas enfermedades siguen siendo más bien enigmáticas, y no hay manera eficaz conocida de reducir su incidencia", apuntó en un comunicado de prensa la investigadora principal, la Dra. Rebecca Moore, del Centro de ciencias de la salud de la Universidad de Colorado, en Denver. "Los factores de riesgo no tradicionales pueden ser de gran importancia en el diseño de intervenciones futuras para prevenir la presentación de HIE y preeclampsia, pero los datos sobre ellos son escasos". La preeclampsia causa aumentos rápidos de la presión arterial, además de daños renales. Aunque es una afección muy común y la tercera causa más común de muerte materna en los EE. UU., se desconoce su causa. No tiene cura, pero por lo general se resuelve tras el parto.


Fuente: En Alianza con Medlineplus

miércoles, noviembre 05, 2008

Las uvas ayudarían a disminuir la presión arterial



Las uvas ayudaron a reducir la presión sanguínea y a mejorar la función cardíaca en ratas de laboratorio alimentadas con una dieta salada, informaron el miércoles investigadores de Estados Unidos. Los resultados, publicados en Journal of Gerontology: Biological Sciences, permitirían ayudar a las personas con presión arterial elevada, indicaron los expertos.

"Estos hallazgos respaldan nuestra teoría de que algo en las uvas en sí tiene un impacto directo sobre el riesgo cardiovascular, más allá del impacto simple en la reducción de la presión arterial que ya sabemos que tiene una dieta rica en frutas y vegetales", indicó en un comunicado Mitchell Seymour, del Laboratorio de Investigación en Cardioprotección de la University of Michigan. En un estudio patrocinado en parte por productores de uva de California, Seymour y sus colegas examinaron los efectos de las uvas comunes en ratas que desarrollaron hipertensión al ser alimentadas con una dieta salada.

Algunos de los roedores consumieron una dieta que contenía uvas negras, verdes y rosadas en polvo y una cantidad elevada de sal. Otros, fueron alimentados con uva en polvo y una dieta con bajo contenido de sal. El polvo, que tenía los mismos nutrientes que las uvas frescas, le permitió a los científicos medir la ingesta de las ratas cuidadosamente. Después de 18 semanas, los animales que comieron la dieta enriquecida con uvas presentaron una reducción de la presión arterial, mejor funcionamiento cardíaco, menos inflamación en sus cuerpos y menos signos de daño en el músculo cardíaco que las ratas que consumieron una dieta salada pero sin uvas.

"La consecuencia inevitable de hipertensión e insuficiencia cardíaca cambió con la adición de uva en polvo a la dieta elevada en sal", indicó en un comunicado el doctor Steven Bolling, de la University of Michigan, jefe del laboratorio. Bolling dijo que cree que los flavonoides, químicos beneficiosos hallados en las uvas, el té verde, el cacao y los tomates, podrían tener un efecto en la presión sanguínea. Los flavonoides demostraron en estudios previos tener beneficios cardíacos.

Los productores suelen querer demostrar las ventajas de sus alimentos para la salud. Estudios patrocinados por fabricantes de chocolate, almendras y nueces mostraron varios beneficios cardíacos, incluida la reducción de la inflamación en los vasos sanguíneos y del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular (ACV).

La uva en polvo constituyó alrededor del 3 por ciento de la dieta de las ratas. En los humanos, eso sería alrededor de nueve porciones de uva por día. Una porción tiene unas 15 uvas. La hipertensión puede generar infartos, insuficiencia cardíaca, ACV y problemas renales.


Fuente: En Alianza con Medlineplus/Reuters Health

viernes, octubre 31, 2008

La sopa de pollo podría reducir la presión arterial



Un estudio reciente señala que la sopa de pollo, que ha sido llamada la penicilina de la abuela por su capacidad para combatir el resfriado, podría también ayudar a reducir la presión arterial. Investigadores japoneses encontraron que las proteínas del colágeno encontrado en el pollo podían de hecho reducir la presión arterial. Estos colágenos parecen actuar como los medicamentos para la presión arterial llamados inhibidores de la ECA.

Una advertencia es que es el pollo y no el resto de ingredientes de la sopa lo que podría ser medicinal. "Este estudio sugiere que el colágeno del pollo puede reducir la presión arterial", señaló el Dr. Byron Lee, cardiólogo de la Facultad de medicina de la Universidad de California en San Francisco. "Pero tenga cuidado. La sal que ponemos al pollo y a la sopa podría contrarrestar o revertir este beneficio potencial".

Por ello, Ai Saiga y colegas del Centro de desarrollo e investigación de Nippon Meat Packers Inc. están buscando la manera de usar el colágeno del pollo como medicamento para la presión arterial. Su informe aparecerá en la edición del 22 de octubre de la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry. Estudios anteriores habían encontrado que la carne de pechuga contenía sólo pequeñas cantidades de colágeno, demasiado poca para crear alimentos o medicamentos para la presión arterial alta. Pero los muslos y las patas de pollo contienen mucho más colágeno, dijeron los investigadores. Para el nuevo estudio, los investigadores tomaron el colágeno de las muslos de pollo y lo examinaron para ver si tenía las mismas propiedades que los inhibidores de la ECA. Encontraron que cuatro proteínas de la carne de pollo tenía colágeno que actuaba como el medicamento.

Cuando administraron estas proteínas a las ratas que reproducían el modelo humano de la presión arterial alta, las proteínas causaban una reducción significativa de la presión arterial, hallaron los investigadores. "El hidrolizato de colágeno de pollo preparado en este estudio estaba compuesto por alimentos que podrían incorporarse con facilidad a la dieta diaria", escribieron los investigadores. "Al incorporar estos alimentos en las comidas, podremos normalizar la presión arterial sin comprometer la calidad de vida de los que necesitan esos alimentos".


Fuente: En Alianza con Medlineplus

miércoles, agosto 06, 2008

El potasio reduciría la presión



Un estudio demostró que aumentar el consumo de potasio a través de la alimentación reduciría el riesgo de desarrollar hipertensión y bajaría la presión de las personas hipertensas. La hipertensión es la principal causa de consulta médica y de consumo de fármacos en Estados Unidos, explicaron dos estudios realizados en Nashville, Tennessee, y publicados en un suplemento especial de Journal of Clinical Hypertension.

Los doctores Mark C. Houston, de la Escuela de Medicina de la Vanderbilt University, y Karen J. Harper, de Harper Medical Communications, Inc., en Nashville, señalaron que el consumo adecuado de potasio es uno de los motivos por los que los vegetarianos tienen una muy baja incidencia de enfermedad cardíaca. En sociedades aisladas que tienen una alimentación reducida en sodio y rica en frutas y verduras, que por lo tanto aportan un alto nivel de potasio, la hipertensión afecta apenas al 1 por ciento de la población.

En cambio, en las sociedades industrializadas, donde la población tiene una dieta rica en alimentos procesados y grandes cantidades de sodio, una de cada tres personas tiene hipertensión. La típica dieta estadounidense contiene el doble de sodio y la mitad del potasio que recomiendan las guías alimentarias. El bajo nivel de potasio favorece la prevalencia de la hipertensión en los estadounidenses.

Según la revisión de estudios publicados, Houston y Harper aseguran que si los estadounidenses aumentan el consumo de potasio, la cantidad de adultos con presión alta disminuirá más del 10 por ciento. En el 2006, la Asociación Estadounidense del Corazón publicó nuevas guías para que los habitantes consumieran 4,7 gramos diarios de potasio. "Aumentar el consumo de potasio y disminuir el de sodio es quizás el cambio alimentario más importante (después de bajar de peso) para reducir la enfermedad cardíaca", afirmaron Houston y Harper.

Algunos estudios previos demostraron también que las dietas que aportan por lo menos 500 o 1.000 miligramos diarios de magnesio y más de 800 miligramos de calcio ayudarían a reducir la presión y el riesgo de desarrollar hipertensión. "Aumentar el consumo de esos minerales a través de la ingesta de más frutas y verduras mejorará los valores de la presión y reducirá el riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular", concluyeron los autores.
FUENTE: En Alianza con Medlineplus

miércoles, julio 02, 2008

Describen un nuevo desencadenante molecular para la hipertensión y la diabetes



Un malfuncionamiento molecular recién descubierto podría explicar el desarrollo de la presión arterial alta, la diabetes y problemas inmunológicos, informan los investigadores. Versiones renegadas de las enzimas conocidas como proteasas deambulan por el cuerpo, recortando segmentos que trabajan de los receptores que permiten que la insulina entre en las células a hacer su tarea, de acuerdo con un informe que aparece en la edición en línea del 30 de junio de Hypertension.

Esa actividad enzimática descontrolada también reduce la respuesta del sistema inmunológico a las infecciones y eleva la presión arterial, apunta el informe.

"Estamos describiendo un nuevo mecanismo para las enfermedades y lesiones del cuerpo", dijo el autor del estudio Frank DeLano, científico investigador del departamento de bioingeniería de la Universidad de California en San Diego. "Es una idea que no se había presentado antes. Si aplicamos un inhibidor de la proteasa, podemos evitar el daño observado en animales de laboratorio".

DeLano y su colaborador Geert Schmid-Schonbein, profesor de bioingeniería de la UCSD, han estado trabajando con un modelo de enfermedad ampliamente utilizado en laboratorio, unas ratas modificadas genéticamente para que tengan hipertensión.

Hallaron que las proteasas, cuya función es eliminar los desechos moleculares, pueden dañarse y destruir una variedad de distintos receptores en la pared celular. Si los receptores de la insulina se dañan, el metabolismo normal de la glucosa no es posible, lo que puede causar diabetes. Las proteasas también pueden dañar receptores vitales para el funcionamiento de los leucocitos que combaten las infecciones.

Los investigadores también hallaron que los receptores de proteínas en las superficies celulares se inactivaban a medida que las ratas desarrollaban presión arterial alta. "Muchos receptores en los vasos sanguíneos pueden hacer que éstos se relajen", dijo DeLano. "Muchas proteasas que observamos en los animales rompen los receptores responsables de la relajación". Cuando a las ratas se les administró doxiciclina, un antibiótico que también es un inhibidor de la proteasa, se redujo la presión arterial y se restableció el funcionamiento normal del sistema inmunológico.

Las proteasas que causan el daño se filtran desde el intestino, apuntó DeLano. "El mecanismo es un intestino permeable o con escapes", dijo. "Lo denominamos como el síndrome del intestino con gotera".

El siguiente paso importante será demostrar que el daño de la proteasa observado en ratas de laboratorio también ocurre en humanos. "Tendremos que realizar ensayos humanos", destacó DeLano. "Estamos trabajando con otros investigadores en ensayos humanos".

"Ésta es una observación importante", escribió en un editorial acompañante H. Glenn Bohlen, profesor de fisiología celular e integral de la Facultad de medicina de la Universidad de Indiana. "Relaciona información de que la presión arterial alta y la resistencia a la insulina tienen el mismo origen, el daño a los receptores".

La función de las proteasas en las ratas y los humanos es la misma, así que lo observado en el laboratorio puede que ocurra también en los humanos. "Probablemente ocurra en los humanos a diferente escala", dijo Bohlen. "Las ratas tienen un ritmo metabólico distinto, mucho más rápido que el de los humanos".

Los estudios recién reportados podrían ayudar a explicar por qué los antioxidantes como las vitaminas C y E ayudan a combatir la inflamación, dijo.

"El próximo método será probablemente tratar un estado inflamatorio", dijo Bohlen. "Algo está pasando con lo que podemos interactuar. Hay muchos métodos disponibles comercialmente para bloquear las proteasas".

Además de los antibióticos como la doxiciclina, medicamentos como los inhibidores de la ECA inhiben la proteasa, dijo DeLano. Los inhibidores de la proteasa también se utilizan para controlar el VIH, el virus que causa el SIDA.
Fuente: En Alianza con MedlinePlus/HealthDay

sábado, mayo 17, 2008

El encanto de la música calma la hipertensión


Los investigadores italianos tienen un consejo para los que sufren de presión arterial alta: Respire despacio. Encienda algo de música tranquila y rítmica. Y observe cómo su presión arterial alta disminuye un poco. Los investigadores basan sus conclusiones en un pequeño y reciente estudio. Pero no están sugiriendo que nadie deba recurrir a los ejercicios de respiración y a la música y sustituir los medicamentos.

Aún así, "escuchar música diaria es fácil y agradable y, en combinación con la respiración abdominal lenta, podría ayudar a la gente a reducir su presión arterial de manera natural", afirmó el Dr. Pietro A. Modesti, profesor de medicina interna de la Universidad de Florencia. En lo que se considera el primer estudio de su tipo, Modesti y sus colegas reclutaron a 48 pacientes para estudiar el efecto de escuchar música sobre la presión arterial. Los pacientes, que tenían entre 60 y 76 años de edad, sufrían de presión arterial levemente alta y tomaban medicamentos para controlarla.

De los pacientes, 28 escucharon treinta minutos de música clásica, celta o raga al día al mismo tiempo que hacían ejercicios de respiración profunda lenta y controlada. (La raga, un antiguo tipo de música, se desarrolló en India).La música era lenta y rítmica.

Los 20 pacientes restantes sirvieron como grupo de control y no se sometieron a la terapia de música y respiración. En promedio, la presión arterial entre los que escuchaban música disminuyó en 3 mmHg a la semana y en 4 mmHg al mes, en comparación con la gente del grupo de control.

Los médicos consideran que la presión arterial sana es inferior a 140/90 mmHg. Se piensa que la presión arterial alta o hipertensión afecta a uno de cada tres adultos estadounidenses, aunque muchos no sepan que la padecen. La afección puede llevar a enfermedad cardiaca, insuficiencia renal y accidente cerebrovascular, entre otros problemas. Los autores del estudio encontraron que otras "intervenciones" no farmacológicas, como la restricción del consumo de sal, el ejercicio y limitaciones en el consumo de alcohol, tenían un efecto más o menos similar.

"Se necesitan más estudios para confirmar el efecto a largo plazo", apuntó Modesti. Los investigadores habían encontrado anteriormente que la relajación puede aliviar los síntomas cardiovasculares de las personas. Pero los investigadores responsables del nuevo estudio descubrieron que la relajación afectaba significativamente la presión arterial sólo si se combinaba con música tranquila.

Los hallazgos debían ser presentados el miércoles en la reunión anual de la American Society of Hypertension en Nueva Orleáns. Modesti señaló que la clave parece ser la respiración lenta que los participantes hicieron durante el estudio.

Añadió que los hallazgos son útiles porque pueden complementar los tratamientos existentes. "Los efectos secundarios y el costo de los medicamentos antihipertensivo han llevado al consenso sobre la necesidad de un tratamiento no farmacológico sólo o como adyuvante a la terapia con medicamentos", dijo. El Dr. George Bakris, director de la unidad de trastornos hipertensivos de la Universidad de Chicago, anotó que el estudio sólo evaluó a personas que tenían presión arterial alta leve.

En esos pacientes, apuntó, es importante señalar que "esto no prevé la hipertensión, sino que ayuda a aliviarla".
Fuente: En Alianza con Medlineplus

martes, diciembre 18, 2007

La TV puede aumentar la presión arterial en los niños obesos


Los niños obesos que miran televisión muchas horas son más propensos a tener presión alta que los que pasan menos tiempo frente a la pantalla, demostró un nuevo estudio. El aumento del estrés psicológico y la comida chatarra que se consume durante esas horas podrían influir en esta relación, dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor Jeffrey B. Schwimmer, de la University of California en San Diego.

El equipo dirigido por Schwimmer halló que los niños obesos que miraban entre dos y cuatro horas de TV por día eran 2,5 veces más propensos a tener presión alta que los que miraban menos TV, mientras que en los que pasaban más de cuatro horas frente a la pantalla se triplicaba el riesgo de tener hipertensión.

El tiempo de exposición a la TV influye claramente en la obesidad, mientras que el aumento de la presión es consecuencia de la obesidad, escribieron los autores en American Journal of Preventive Medicine.

Para investigar esta relación, ellos evaluaron a 546 niños de 4 a 17 años bajo tratamiento contra la obesidad. El 43 por ciento tenía presión alta. La mayoría de los participantes con presión alta miraban 2 horas o más de TV. El tiempo de exposición estaba relacionado también con la severidad de la obesidad.

Los niños que miran TV por más tiempo también comen más alimentos grasos y salados, lo que influiría directamente en el aumento de la presión, apuntó el equipo.

Estudios demostraron que los niños que miran más TV sufren más estrés psicológico que el resto y cada vez hay más evidencia de que el estrés puede alterar la comunicación entre el cerebro y el resto de los órganos, lo que afecta la presión y modifica el proceso de acumulación y distribución de la grasa en el cuerpo.

Los resultados destacan la importancia de limitar la exposición de los niños a la TV a menos de dos horas diarias, como lo recomienda la Sociedad Estadounidense de Pediatría, dijo el autor; esto sería especialmente importante para los niños obesos. Los pediatras no suelen controlar la presión a los niños y, si lo hacen, "no suele ser correctamente. Los padres deberían conversar sobre esto con los pediatras", aseguró Schwimmer.
FUENTE:
En Alianza con Medlineplus/Reuters Health