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lunes, febrero 09, 2009

Aguas nutritivas



Leí en Vitónica acerca de una nueva creación en el mercado del agua. Todos sabemos que el agua viene posicionándose como el “oro blanco” del futuro (una analogía invertida sin muchas luces en relación con “oro negro”, la denominación del petróleo), y su estima en el mercado de países con escasez crecerá lo suficiente como para que se vuelva un bien de lo más valioso.

Aprovechando esa tendencia a futuro se han creado una clase de agua un poco peculiar, pues se trata de aguas con para distintas partes de nuestro cuerpo.

Existen cuatro tipos de estas aguas: para el , para el sistema inmunológico, para los huesos y para los músculos. Estos productos se plantan en el mercado como una buena opción para incentivar la salud de nuestros hijos, proveyéndolos con y minerales.

Además de esto los envases de estas bebidas son ecológicos, y tienen una forma bastante ingeniosa en forma de Y (el producto se llama Y-Water). Su forma simétrica hace posible que se enlacen formando una cadena de ADN para que los niños jueguen.

Ingenio, nutrición, ecología y reciclaje trabajan juntos en estas Y-Water de lo más prometedoras. Un producto tan interesante como beneficioso.


jueves, octubre 09, 2008

El exceso de calorías vuelve loco al cerebro



Comer de más hace que el cerebro enloquezca y genera un daño que podría causar diabetes, enfermedad cardíaca y otras dolencias, informaron el jueves investigadores estadounidenses. Consumir mucha comida parece activar senderos del sistema inmunológico habitualmente dormidos en el cerebro, lo que hace que las células inmunes ataquen y destruyan a invasores que no están allí, reveló el equipo de Dongsheng Cai, de la University of Wisconsin-Madison.

El hallazgo, publicado en la revista Cell, podría ayudar a explicar por qué la obesidad causa tantas enfermedades diferentes. Esto podría ofrecer además una nueva forma de prevenir la obesidad en sí. "Este sendero está presente pero habitualmente inactivo en el cerebro", dijo Cai en un comunicado.

La obesidad es un problema creciente en todo el mundo. En el 2007, 1.800 millones de personas tuvieron sobrepeso u obesidad. Los medicamentos actualmente comercializados para combatir la enfermedad sólo tienen un éxito limitado y suelen presentar efectos colaterales graves. El equipo de Cai trabajó con ratones, buscando explicar los estudios que demostraron que la obesidad causa inflamación crónica en todo el cuerpo. Esa inflamación se encuentra en una serie de dolencias relacionadas con la obesidad, entre ellas la enfermedad cardíaca y la diabetes. Los expertos analizaron un compuesto conocido como IKKbeta/NK-kappaB. Las células inmunes como los macrófagos y los leucocitos emplean este compuesto pero el equipo de Cai lo halló en el hipotálamo, una parte del cerebro relacionada con el metabolismo, tanto en los ratones como en los seres humanos.

"El hipotálamo es el 'centro' de la regulación de la energía", escribieron los autores. El equipo encontró altos niveles del compuesto allí pero estaba normalmente inactivo. Cuando los investigadores alimentaron a los roedores con una dieta elevada en grasa, el compuestos se volvió extremadamente activo. Y al estar activo, el cuerpo ignoraba las señales de la leptina, una hormona que normalmente ayuda a regular el apetito, y la insulina, que ayuda a convertir el alimento en energía. Estimular el IKKbeta/NK-kappaB hizo que los ratones comieran más, mientras que suprimir el compuesto los hizo comer menos.

Cai cree que su equipo descubrió un eslabón clave de las enfermedades causadas por la ingesta excesiva de alimentos. "La presencia de IKKbeta/NK-kappaB en el hipotálamo podría atravesar la familia entera de enfermedades modernas inducidas por el exceso de alimentación y la obesidad", indicó el equipo. Cai no sabe por qué este compuesto estaría en el cerebro y en el sistema inmune, pero sospecha que evolucionó hace mucho en animales primitivos que no tenían el mismo sistema inmunológico sofisticado que los animales modernos, incluidos los ratones y los seres humanos. "Aparentemente jugó algún rol a la hora de guiar la defensa inmunológica", dijo Cai en una entrevista telefónica. "En la sociedad de hoy en día, este sendero es movilizado por un desafío ambiental diferente: el exceso de alimentación", agregó el autor.

Eliminar el gen mediante ingeniería genética mantuvo a los ratones comiendo normalmente y evitó la obesidad. Aunque esto no puede aplicarse en las personas, Cai considera que un medicamento, o incluso la terapia genética, podría funcionar. En la terapia genética, un virus u otro vector se emplea para transportar ADN corregido en el organismo, pero el enfoque aún está en etapas muy experimentales.


Fuente: En Alianza con Medlineplus/Reuters Health