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miércoles, septiembre 10, 2008

La grasa "buena" es una nueva arma contra la obesidad



Nueva información sobre los orígenes de las células que producen la grasa marrón, que es el tipo "bueno" de la grasa que quema calorías y nos mantiene con temperatura, ayudaría a desarrollar nuevos tratamientos contra la obesidad, informaron dos equipo de investigadores. Uno, del Dana-Farber Cancer Institute, en Boston, utilizó un solo interruptor molecular para activar células musculares inmaduras y convertirlas en células de grasa marrón en el laboratorio, lo que sugiere que esa grasa sería más compatible con las células musculares que con las células productoras de grasa blanca.

El segundo equipo, del Joslin Diabetes Center, también en Boston, halló que una proteína importante para el crecimiento óseo promueve la producción de tejido graso marrón en ratones. Ambos equipos, cuyos estudios aparecen en Nature, sostienen que sus hallazgos aportan información sobre los orígenes de la grasa marrón, que libera energía, a diferencia de la grasa blanca, que la almacena.

Una persona obesa posee grandes cantidades de grasa blanca almacenada, y los investigadores opinan que, si pueden orientar al cuerpo a producir más grasa marrón, podrían ayudar a los obesos a bajar de peso. Bruce Spiegelman, que participó en el estudio en Dana-Farber, dijo por vía telefónica que durante años la ciencia buscó descubrir qué genes activan las células de grasa marrón.

Dijo que su equipo ya había hallado que el PRDM16, un interruptor genético llamado factor de transcripción, podría regular la producción de las células productoras de esa grasa. "Lo que demostraron en este paper es una gran sorpresa: la grasa marrón deriva de una célula muscular y la grasa marrón y blanca son totalmente distintas", agregó.

Cuando el equipo de Spiegelman extrajo en el laboratorio el PRDM16 de células inmaduras de grasa marrón, ocurrió algo extraño. "El plato se llenó de músculo. Eso significa que las células musculares son precursoras de las células de grasa marrón", dijo Spiegelman. Antes, su equipo había demostrado que el PRDM16 podía convertir células de grasa blanca en células de grasa marrón.

Pero, Spiegelman piensa que en los seres vivientes, la célula muscular es un tipo celular natural que genera células de grasa marrón. El equipo está buscando un fármaco capaz de estimular el químicamente el PRDM16 para generar más células de grasa marrón, lo que haría funcionar al metabolismo en un modo de mayor quema de calorías. En otro estudio, el equipo dirigido por Yu-Hua Tseng, del Joslin Diabetes Center, halló que la proteína BMP-7, que induce el crecimiento óseo, también promueve la producción de las células de grasa marrón.

Cuando el equipo les inyectó esa proteína a ratones a través de un virus, los ratones comenzaron a producir más grasa marrón y los animales que desarrollaron tejido de grasa marrón adicional aumentaron menos de peso que el resto de los ratones, lo que sugiere una posible utilidad en el adelgazamiento. El equipo pudo también hacer que los ratones desarrollaran células adicionales de grasa marrón a través de un tratamiento previo de las células inmaduras de ese tipo de grasa con BMP-7 y su posterior trasplante a los ratones.

"Esperamos que este estudio se pueda traducir en otras aplicaciones para ayudar a tratar o prevenir la obesidad", declaró Tseng a través de un comunicado.


Fuente: En Alianza con Medlineplus/Reuters Health

domingo, febrero 25, 2007

No sería necesario hacer dieta y ejercicio para bajar de peso.





Un nuevo estudio desmiente la idea generalizada de que hacer dieta más ejercicio es la forma más efectiva de bajar de peso. Investigadores indicaron que hacer sólo dieta es tan efectivo como hacerla junto con el ejercicio.


"Para bajar de peso, una persona debe mantener la diferencia entre la cantidad de calorías diarias que consume y la cantidad que quema a través del metabolismo y la actividad física", explicó en un comunicado de prensa la doctora Leanne Redman, del Centro de Investigación Biomédica Pennington, en Baton Rouge, Louisiana.


"Encontramos que no importaba si esa reducción de las calorías se lograba con la dieta o quemándolas con ejercicio diario", agregó Redman.


Treinta y cinco adultos saludables con sobrepeso (16 hombres y 19 mujeres) participaron en el estudio durante 6 meses.Doce realizaron sólo dieta, que disminuyó un 25 por ciento el consumo diario de calorías.


Otros doce hicieron dieta y ejercicio, lo que redujo un 12,5 por ciento el consumo de calorías y aumentó un 12,5 por ciento el nivel de actividad física.Los 11 participantes restantes no modificaron la dieta o el ejercicio habitual.


El equipo dirigido por Redman halló que el grupo que sólo hizo dieta y el grupo que hizo dieta más ejercicio perdieron casi la misma cantidad de peso, aunque de diferente manera.


Ambos grupos bajaron alrededor del 10 por ciento del peso corporal, el 24 por ciento de la masa grasa y el 27 por ciento de la grasa abdominal "visceral", que es la grasa interna que aumenta el riesgo cardiovascular.


Por lo tanto, si el objetivo es sólo bajar algunos kilos, este estudio asegura que la dieta o el ejercicio darán resultado.


No obstante, los investigadores destacan que el ejercicio regular mejora la aptitud aeróbica y reduce el riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes y ciertos tipos de cáncer.


El estudio halló también que el ejercicio no logró tonificar determinadas partes del cuerpo.

La reducción de la grasa fue pareja en todo el cuerpo y no más en ciertos lugares problemáticos.

"Nuestro estudio indicaría que bajar de peso no modifica la forma en la que una persona almacena la grasa.


Una manzana siempre será una manzana y una pera, una pera", concluyó Redman.


Esto sugiere que las personas están "genéticamente programadas para almacenar grasa según un determinado patrón y esa programación no se puede modificar fácilmente con la pérdida de peso", escribieron los autores en Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism.



Fuente:
Cortesía de-Nlm.nih.gov