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martes, enero 20, 2009

La cafeína protege al cerebro



Todo tiene sus pros y sus contras, y la cafeína no escapa de ello. No han sido pocas las oportunidades en que destacamos a la cafeína como un agente que si se consume desmedidamente puede causar importantes en el organismo, por lo cual se trata de una sustancia que hay que consumir de forma moderada.

Pero en la otra cara de la cafeína existe otra verdad de carácter positivo, pues esta sustancia podría proteger al del caudal sanguíneo contaminado que llega a él, lo cual es un aspecto que habla muy bien de la taza de café mañanera.

Esta conclusión ha sido sacada por científicos de la Escuela de y Ciencias de la Salud de la Universidad de Dakota, quienes han experimentado con dos grupos de conejos, a unos suministrándole una dosis de cafeína y omitiendo esta acción en el caso de los otros.

Nuestro utiliza la barrera hermatoencefálica (BHE) para protegerse de los agentes externos que contaminan la sangre e intentan acceder a él. Se trata de un filtro que es fundamental para nuestro organismo, pues fisuras o permeabilidad en el mismo podrían acarrear consecuencias terribles las cuales llegan hasta el Alzheimer.

Tomando este hecho como punto de partida, al experimentar con los conejos los científicos lograron ver que aquellos que habían consumido cafeína tenían una BHE en un mejor estado que aquellos que no lo habían hecho.

El agente causal de los daños en la BHE es el , y la cafeína bloquea los efectos negativos del sobre la BHE, consiguiendo mantener a ésta en un buen estado.

Podemos ver que, tal como decía al principio, todo tiene sus pros y sus contras. Es básico y simple: todo debe tener un término medio. Consumir mucho café puede hacerte mucho daño, pero consumiendo lo necesario podrás cuidar también tu .


lunes, diciembre 29, 2008

Tabaco que no se fuma elevaría el riesgo de accidente cerebral



Los resultados de un nuevo estudio sugieren que el uso de rapé húmedo, que es un tipo de tabaco muy común en Suecia que se consume colocándolo debajo de la lengua y también se conoce como "snus", aumentaría el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular (ACV) fatal. El equipo de la doctora Maria-Pia Hergens, del Instituto Karolinska en Estocolmo, examinó los datos de trabajadores de la construcción suecos que se realizaron controles médicos entre 1978 y 1993 y que completaron cuestionarios que incluyeron información sobre el consumo de tabaco.

Un total de 118.465 hombres que nunca habían fumado y no tenían antecedentes de ACV fueron seguidos hasta el 2003. Se empleó un registro de dolencias y muerte para identificar las enfermedades y fallecimientos por ACV. Durante un seguimiento promedio de 18 años, 3.248 hombres padecieron ACV. La mayoría de ellos (el 70 por ciento) fueron ACV "isquémicos", en los cuales se restringe el flujo sanguíneo, mientras que el 17 por ciento fueron "hemorrágicos, es decir con sangrado.

El 13 por ciento restante de los ACV no se identificó. En general, el 29 por ciento de los participantes nunca había usado rapé. El riesgo relativo de ACV no aumentó en esas personas. No obstante, en el caso de ACV fatal, el riesgo relativo era un 27 por ciento mayor entre los usuarios de "snus", comparado con las personas que nunca lo habían consumido. Esto se debió fundamentalmente a un aumento del 38 por ciento en el riesgo de ACV letal entre los usuarios actuales de rapé.

Cuando el equipo analizó los subtipos de ACV, los expertos hallaron un 71 por ciento más de riesgo de ACV isquémico fatal relacionado con el uso de "snus". No se registró un incremento del peligro en el caso de los ACV hemorrágicos. Según los autores, este estudio sugiere que "el consumo de snus elevaría el riesgo de ACV letal, particularmente del tipo isquémico".


FUENTE: En Alianza con Medlineplus/Reuters Health

sábado, diciembre 27, 2008

El tráfico pesado puede ser malo para el corazón



La reducción del tráfico en las carreteras suscitada por el incremento repentino en los precios de la gasolina el verano pasado podría haber sido buena para la salud. Eso se debe a que las emisiones de los automóviles están en la larga lista de factores de riesgo para la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular.

"Hay datos coherentes y constantes que relacionan la contaminación por partículas con la enfermedad cardiovascular y la muerte prematura", señaló el Dr. Ted Schettler, director científico de la Science and Environmental Health Network, un grupo defensor del medio ambiente y la salud pública. Entre la evidencia hay un estudio alemán publicado recientemente en Circulation: Journal of the American Heart Association, que halló que la gente que vive cerca de lugares donde el tráfico es pesado tiene más probabilidades de desarrollar aterosclerosis, el endurecimiento de las arterias, que puede incrementar el riesgo de enfermedad cardiaca.

La aterosclerosis es una enfermedad progresiva que comienza con el daño al recubrimiento de las arterias. Con el tiempo, las arterias acumulan placa, una combinación de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias. Esto hace que las arterias se pongan rígidas y estrechas, lo que impide el flujo de sangre rica en oxígeno al corazón y a otras partes del cuerpo. Esto puede conducir al ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular o hasta la muerte, según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre.

En 2004, la American Heart Association, AHA, emitió su primera declaración oficial sobre la contaminación del aire y la enfermedad cardiovascular. Al revisar la evidencia científica, un panel de expertos concluyó que la exposición a corto plazo a materia particulada elevada, que incluye las emisiones de los vehículos motorizados, "contribuye de manera significativa al aumento de la mortalidad cardiovascular, sobre todo en ciertos subgrupos en riesgo de la población". El panel anotó además que la exposición prolongada a niveles elevados de aire contaminado reducía la esperanza general de vida "por hasta algunos años".

Para evaluar el impacto de la exposición al tráfico residencial a largo plazo sobre el corazón, la Dra. Barbara Hoffman, jefa de la unidad de epidemiología ambiental de la Universidad de Duisburg-Essen y sus colegas usaron tomografías computarizadas con haz de electrones para medir la acumulación de calcio en las arterias. En comparación con la gente que vivía a más de 200 metros (642 pies) del tráfico importante, el riesgo de calcificación de las arterias fue 63 por ciento mayor que para los que vivían dentro de cincuenta metros (160 pies) del tráfico pesado, y 34 por ciento mayor que entre los que vivían a entre 51 y cien metros (164 a 328 pies) de distancia. El riesgo fue ocho por ciento mayor para los que vivían a entre cien y doscientos metros (328 a 642 pies) de distancia.

Hoffman compara el daño causado por el humo del tráfico con los efectos del envejecimiento. "Vivir dentro de cien metros de una calle importante, en comparación con vivir más lejos, implica una diferencia similar a la de la calcificación coronaria luego de seis meses de envejecimiento", dijo. Su equipo está examinando a todos los participantes del estudio de nuevo para determinar si los que viven cerca del tráfico pesado han sufrido un mayor aumento de calcificación coronaria durante los últimos cinco años. ¿Qué puede hacer, entonces, la gente, además de cambiarse a un lugar alejado de las calles y carreteras para mantener a raya la enfermedad cardiaca?

Lo mejor es enfocarse en los factores modificables como mantener la diabetes y la presión arterial a raya, reducir el colesterol, aumentar la actividad física y dejar de fumar, aseguró Hoffman. Reducir la contaminación del aire es un reto mucho más grande. En las grandes ciudades estadounidenses, las agencias locales y estatales están obligadas a informar sobre el índice de calidad del aire, una medida de lo limpio o lo contaminado que está, todos los días, señala AirNow, un sitio web del gobierno federal sobre la calidad del aire. Según el nivel de preocupación, se podría recomendar a la gente que tiene enfermedad cardiaca o pulmonar, los adultos mayores y los niños que no salgan de casa.

"Eso es como ponerle una curita a un problema de salud pública", aseguró Schettler. "¿Queremos que la gente que tenga enfermedad cardiovascular prematura evite respirar el aire exterior o queremos limpiar el aire?".


Fuente: En Alianza con Medlineplus

lunes, septiembre 15, 2008

La vitamina B12 es clave para el cerebro que envejece



Los adultos mayores que tienen niveles bajos de vitamina B12 parecen tener un mayor riesgo de padecer atrofia o encogimiento cerebral, según sugiere una investigación reciente. La atrofia cerebral se relaciona con la enfermedad de Alzheimer y con el deterioro en la función cognitiva.

Aunque el estudio, que aparece en la edición del 8 de septiembre de la revista Neurology, no puede confirmar que los niveles más bajos de B12 en realidad causen atrofia cerebral, sí sugieren que "deberíamos tomar más en cuenta nuestros niveles de vitamina B12, sobre todo las personas que son vulnerables a la deficiencia de vitamina B12 [los adultos mayores, los vegetarianos, las mujeres embarazadas y lactantes, los bebés], y tomar medidas para mantenerlo llevando una dieta variada y equilibrada", aconsejó la coautora del estudio, Anna Vogiatzoglou, dietista registrada y candidata a doctora del departamento de fisiología, anatomía y genética de la Universidad de Oxford, en Inglaterra.

"Evaluar los niveles de B12 vale la pena. Es una prueba de sangre sencilla", afirmó la Dra. Shari Midoneck, internista del Centro de salud femenina Iris Cantor de la ciudad de Nueva York. "Tomar B12 no hace daño". Entre las buenas fuentes de la vitamina se encuentran la carne, el pescado, la leche y los cereales fortificados.

Según los autores del estudio, la deficiencia de vitamina B12 es un problema de salud pública, sobre todo entre los adultos mayores. En este estudio participaron 107 voluntarios de 61 a 87 años de edad que eran cognitivamente normales al inicio del mismo. Los participantes se sometieron a exámenes clínicos, escáneres IRM, pruebas cognitivas y donaron muestras de sangre anualmente. Los individuos que tenían menores niveles de vitamina B12 al inicio del estudio tuvieron la mayor disminución en el volumen cerebral. Los que tenían los niveles más bajos de vitamina B12 presentaban un índice seis veces mayor de pérdida de volumen cerebral frente a los que tenían los más altos niveles de la vitamina.

Algo interesante es que ninguno de los participantes tenían deficiencia de vitamina B12, simplemente tenían niveles bajos dentro del rango normal. "Todos tenían niveles normales de B12, pero había una diferencia entre los mayores niveles y los menores niveles en términos de encogimiento cerebral, lo que constituye información nueva que podría potencialmente cambiar los que recomendamos a la gente en cuanto a la dieta", apuntó el Dr. Jonathan Friedman, profesor asociado de cirugía y neurociencia y terapéutica experimental del Colegio de medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M y decano asociado del Colegio de medicina del campus de Bryan-College Station. Otros factores de riesgo para la atrofia cerebral incluyen la presión arterial alta, la diabetes y el colesterol alto.

Los niveles de B12 no sólo podrían ser un factor de riesgo modificable para el declive cognitivo, sino que también podría ser una pista que ayude a los médicos a evaluar los problemas cognitivos más temprano. Actualmente, no está claro cuáles podrían ser los mecanismos biológicos detrás de la relación, ni si añadir vitamina B12 podría evitar la atrofia cerebral. "Estamos haciendo un ensayo clínico en Oxford en el que administramos vitaminas B [incluso B12] a adultos mayores que tienen deterioro de la memoria", apuntó Vogiatzoglou. "En este ensayo, hacemos escáneres por IRM de principio a fin, y así podremos averiguar si tomar vitaminas B realmente ralentiza con el encogimiento del cerebro. El ensayo se completará en 2009".


Fuente: En Alianza con Medlineplus

miércoles, agosto 13, 2008

Seis pasos para un corazón más sano y una vida más larga



Los expertos calculan que estas estrategias podrían prevenir más de 27 millones de ataques cardiacos. Vivir más y tener un corazón más saludable se reduce a unos cuantos pasos. Si todos los siguieran, se podrían prevenir más de 27 millones de ataques cardiacos y cerca de 10 millones de accidentes cerebrovasculares en los próximos treinta años.

La noticia viene de un estudio respaldado por la American Heart Association, la American Diabetes Association y la American Cancer Society. A continuación aparecen los pasos:

* Deje de fumar
* Saque su IMC (índice de masa corporal) del rango de obesidad
* Ponga el colesterol LDL ("el malo") bajo control
* Ponga su presión arterial en el rango normal
* Controle el azúcar en la sangre, sobre todo si tiene diabetes
* Tome aspirina si se lo indica el médico por su riesgo de enfermedad cardiaca

Si usted es como el 78 por ciento de los adultos estadounidenses que tienen entre 20 y 80 años, no está cumpliendo con al menos uno de estos objetivos. Si todo el que debería mejorar algo implementa estos cambios y cumple con las directrices, viviría en promedio 1.3 años más, reduciría los ataques cardiacos en 63 por ciento y el accidente cerebrovascular en 31 por ciento durante los próximos treinta años, según calculan los investigadores.

Pero digamos que todos avanzan en algo pero no alcanzan a cumplir las metas. De todos modos, se reduciría realmente la enfermedad cardiovascular, la principal causa de muerte de hombres y mujeres en EE. UU., según el estudio. El estudio, publicado en la edición avanzada en línea de Circulation, se basa en estudios nacionales sobre salud realizados entre 1998 y 2004.

Son los medicamentos la respuesta? Si todo el mundo dependiera de medicamentos recetados, el gasto sería enorme. Pero los cambios en el estilo de vida, como una dieta más saludable y un estilo de vida más activo, son parte fundamental de la salud cardiaca. Los investigadores no analizaron las cifras para determinar cuánta gente podría cumplir con la mayoría de las metas solo con cambios en el estilo de vida.


Fuente En Alianza con WebMD