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jueves, enero 22, 2009

Beneficios del té helado



Una muy buena opción para aprovechar y que es súper fácil de hacer en casa es el Té helado. Las propiedades del té son muy interesantes, por ejemplo el Té verde ofrece vitamina C, minerales y aceites esenciales. La cantidad de vitamina C del té verde es comparable a la cantidad que puedes encontrar en un vaso de jugo de naranja.

No obstante, cualquier tipo de té ofrece varios beneficios, por lo que tenerlo pronto en tu heladera puede es muy saludable. El té es rico en potasio, ácido fólico, niacina, manganeso, vitamina B, B1 y B2.

Concretamente algunos de los beneficios del té helado son:

*Vitaminas, minerales, polifenoles y alcaloides.

*Ayuda a mantenernos alerta y más concentrados, también beneficia la agilidad mental.

*Estimula el sistema nervioso y es diurético.

* Mejora las defensas, combate la anemia.

*Aporta cero calorías (cuando lo consumes sin azúcar, claro).

El té es una bebida que puede consumirse durante todo el año, en inverno caliente (obvio), y en verano helado. Para hacer tu té helado sólo debes hacer un té bien cargado y dejarlo enfriar.


miércoles, octubre 08, 2008

La vitamina C reduciría el efecto de la quimioterapia



Un estudio publicado el miércoles mostró que los suplementos de vitamina C disminuirían la efectividad de los medicamentos usados para combatir el cáncer. Cuando se utilizaron en células cancerosas humanas tratadas con una forma de vitamina C en el laboratorio, los medicamentos de la quimioterapia eliminaron entre un 30 y un 70 por ciento menos de células tumorales que lo habitual, escribieron los científicos en la revista Cancer Research.

El equipo del doctor Mark Heaney, del Centro del Cáncer Memorial Sloan-Kettering en Nueva York, también implantó células cancerosas humanas en ratones y halló que cuando los roedores recibían los suplementos de vitamina C dos horas antes de la quimioterapia, los tumores crecían más rápidamente. Los expertos evaluaron cinco fármacos quimioterapéuticos comunes, incluido Gleevec, también conocido como imatinib.

"La vitamina C no neutralizó los efectos de los medicamentos de quimioterapia pero los redujo", dijo Heaney durante una entrevista telefónica. Las otras medicinas analizadas fueron la doxorubicina, la cisplatina, el metotrexato y la vincristina. Cada una funciona de distinta manera para combatir los tumores.

"La vitamina C es algo que todos necesitan incorporar en la dieta para no desarrollar escorbuto. Pero no recomiendo tomar suplementos de vitamina C durante ese período de tiempo en el que mis pacientes reciben quimioterapia", manifestó Heaney. El autor señaló que no parece que las propiedades antioxidantes de la vitamina C sean las responsables de este perjuicio. En cambio, sería el efecto protector que la vitamina C tiene sobre la mitocondria, encargada de generar la energía celular, de las células cancerosas, añadió.

Los fármacos quimioterapéuticos apuntan a generar daño en la mitocondria de las células cancerosas. "Cuando la mitocondria está dañada, (los medicamentos) pueden enviar señales para que la célula muera (...) Y la vitamina C ayuda a preservar la salud de las mitocondrias", explicó Heaney. Al proteger la mitocondria, la vitamina C impide que los agentes quimioterapéuticos trabajen a su potencial completo.

Heaney reconoció que un estudio que observa el comportamiento de las células cancerosas en el laboratorio o en ratones no tiene la última palabra sobre un tema, por lo que se necesitan más investigaciones. Hasta el momento, los estudios que analizan la relación de la vitamina C con el cáncer han mostrado resultados contradictorios.


Fuente: En Alianza con Medlineplus/Reuters Health

viernes, septiembre 19, 2008

El pescado y la fruta ayudan a los adolescentes a combatir el asma.



Según un estudio reciente, la vitamina C de la fruta y los ácidos grasos omega 3 del pescado podrían ayudar a aliviar los síntomas del asma de los adolescentes.

"Los adolescentes que ingerían la menor cantidad de frutas, vitamina C y ácidos grasos omega 3 tendían a tener una menor función pulmonar y a informar sobre más síntomas respiratorios que los que tenían una ingesta mayor", aseguró Jane Burns, autora del estudio y becaria de investigación de la Facultad de salud pública de la Harvard en Boston.

"Este es un momento en sus vidas en el que deberían tener una buena función pulmonar y quizá no sea así. Esto podría afectar la función pulmonar posteriormente en la vida", agregó Burns.

Los resultados del estudio aparecen en la edición de julio de Chest.

Según el U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute, cerca de 20 millones de estadounidenses, de los cuales 9 millones son niños, tienen asma. Aunque la causa exacta de la enfermedad sigue siendo desconocida, los médicos sí saben que la inflamación subyacente de las vías aéreas es un factor clave de la enfermedad. Los tratamientos preventivos para el asma están dirigidos a reducir esa inflamación.

Burns y su colega incluyeron a más de 2,000 estudiantes de decimosegundo grado de 12 áreas de los EE.UU. y Canadá para el estudio actual. Durante el curso de un año, le preguntaron a los adolescentes sobre sus dietas, sus problemas generales de salud y respiratorios y también examinaron la función pulmonar de los adolescentes.

La mayoría de los adolescentes eran de raza blanca, cerca de la tercera parte tenía exceso de peso y cerca de las tres cuartas partes no tomaba un multivitamínico a diario. Cerca de la cuarta parte de los adolescentes estudiados fumaba.

Muchos de los adolescentes, cerca de la cuarta parte, tenían deficiencias en la dieta en cuanto al consumo de frutas, verduras, vitaminas A y E, betacaroteno y ácidos grasos omega 3. Un sorprendente 86 por ciento no consumía las cinco o nueve porciones de frutas y verduras recomendadas para cada día.

Los investigadores también encontraron que el consumo de menos de la cuarta parte de una porción de fruta a diario causaba un promedio más bajo de puntajes de función pulmonar. Una ingesta baja de vitamina E, menos de 5.2 mg diarios, se relacionó con un aumento en el riesgo del asma reportada.

Finalmente, una ingesta baja de ácidos grasos omega 3, menos de 22 miligramos diarios, se relacionó con un aumento en las probabilidades de bronquitis crónica, respiración sibilante y asma. De hecho, los que tuvieron la menor ingesta de ácidos grasos omega 3 tuvieron al menos 70 por ciento más probabilidades de informar sobre síntomas de asma.

Hubo un ligero aumento en las probabilidades ajustadas (cerca de 6 por ciento) de desarrollar bronquitis crónica o aguda en los fumadores adolescentes cuyo promedio era inferior a 85 mg diarios de vitamina C, en comparación con los fumadores que ingerían la mayor cantidad de vitamina C.

Burns aseguró que considera que las dietas saludables ayudan a las vías aéreas de varias maneras. Una es reducir la inflamación y la otra surge de los efectos útiles de los antioxidantes.

"El asma es un estado físico en el que hay mucho estrés oxidativo, por lo que una ingesta elevada de antioxidantes podría ayudar a las células pulmonares a ser menos sensibles al estrés oxidativo", aseguró Burns.

"Uno sí es lo que come", agregó la Dr. Jane Krasnick, jefa de alergia e inmunología del Hospital St. John Macomb-Oakland de Warren, Michigan. "Lo que uno come puede hacer la diferencia. Pasamos mucho tiempo preocupándonos por lo que inhalamos y por las exposiciones ambientales. Quizá deberíamos pensar más en lo que le echamos a nuestro organismo [como alimento] también", señaló.

Tanto Burns como Krasnick recomendaron que los adolescentes aumenten su ingesta de frutas frescas y pescado siempre que sea posible. Burns agregó que los adolescentes deben tomar un multivitamínico a diario. Aunque un multivitamínico no es tan bueno como una comida saludable, "las vitaminas son muy útiles y fáciles de tomar", dijo.


Fuente:
Cortesía de-Nlm.nih.gov